Ruanda

Ruanda es una tierra adornada con mil colinas, cada una ocultando una historia de resiliencia y transformación. Su capital, Kigali, late con los ritmos de la modernidad, pero ecos de su turbulento pasado persisten en las calles, un testimonio del viaje de la nación desde la tragedia hasta el triunfo. Entre sus joyas más preciadas se encuentra el Parque Nacional de los Volcanes, un santuario donde los enigmáticos gorilas de montaña encuentran refugio entre picos envueltos en neblina. Las tranquilas aguas del lago Kivu susurran cuentos de serenidad y aventura, mientras la solemnidad del Memorial del Genocidio en Kigali da fe del espíritu inquebrantable de recuerdo y reconciliación de Ruanda. En Ruanda, entre colinas y valles, se encuentra un tapiz de la resiliencia humana y la belleza perdurable del alma africana.

Parque Nacional de los volcanes

En el norte del país yace un santuario natural de singular esplendor: el Parque Nacional de los Volcanes en Ruanda. Extendiendo sus dominios sobre 160 kilómetros cuadrados, este remanso de vida salvaje resguarda con celo una población de gorilas de montaña, cuya existencia pende de un hilo en la telaraña de la extinción. Mas no es solo el reino de los gorilas lo que cautiva en este rincón selvático; su vasta biodiversidad, albergando primates, aves y mamíferos de las más variadas especies, revela un tapiz viviente de la naturaleza en su estado más prístino. Adentrarse en sus colinas cubiertas de frondosa vegetación es entregarse a una experiencia trascendental, donde el alma humana se encuentra con la majestuosidad indomable de la tierra africana.